Alejandra Rivadeneira Yánez
10 años
Ellos cayeron en la olla y así el chanchito tuvo una cena deliciosa, al chanchito le gustó su sopa pero no se sintió bien.
Hansel y Gretel se hicieron fantasmas y decidieron vengarse del chanchito. Se disfrazaron como los otros dos chanchitos y al tercero le dijeron que lo llevarían a conocer un lugar en el que podría comer todo lo que quisiera. Hansel y Gretel lo llevaron a la Casita de Chocolate. El chanchito comió y comió hasta que el fantasma de la bruja salió. La bruja era fantasma porque Hansel y Gretel ya la habían matado.
La bruja invitó a pasar al cerdito, le dio muchos banquetes y él se los comió todos. La bruja encerró al chanchito como hace mucho tiempo había encerrado a Hansel. El cerdito que era un poco ingenuo siguió comiendo todo lo que la bruja le daba sin saber que era para engordarlo y comérselo.
Cuando llegó la hora de comerse al chanchito ella tropezó y cayó en el horno. Hansel y Gretel que lo habían visto todo por una ventana no estaban contentos. Se pusieron los disfraces de cerditos y llevaron al tercer chanchito a la casa de la abuelita de Caperucita Roja. Ellos querían que él se comiera a la abuelita y que luego el cazador matara al cerdo y salvara a la abuelita.
FIN
Reseña del taller
Taller de escritura creativa para niños. Coordinadora: Leonor Bravo Velásquez
Lectura previa: El Apestoso Hombre Queso y otros cuentos maravillosamente estúpidos. Jon Scieszka / Lane Smith. THULE EDICIONES
maravilloso leonor, qué lindo trabajo haces con los niños...me encantó el chanchito refinado...
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